En los últimos tiempos se ha comenzado a hablar mucho de las criptomonedas o monedas virtuales, y entre ellas la que suele mencionarse con más frecuencia es el Bitcoin.

Cada vez son más las personas o empresas que no dudan en comenzar a hacer uso estas monedas. Así que ya no es tan extraño encontrar empresas que aceptan el pago en bitcoin. Si en estos momentos estás planteándote la posibilidad de utilizarlas, te vamos a dar a conocer algunas claves principales de lo que es su fiscalidad, ya que debes ser consciente de que si inviertes en criptodivisas, tendrás que pagar los correspondientes impuestos.

En concreto, estos son los aspectos que consideramos más importantes:

  • Hay dos maneras de conseguir bitcoins: una mediante el proceso de minado, es decir, resolviendo pruebas y algoritmos matemáticos de cierta complejidad y otra invirtiendo o comprando ese tipo de monedas. Sea como sea, hay que pagar impuestos.

  • Las personas que especulan con ese tipo de criptomoneda deben rendir cuentas ante Hacienda, es decir, no deben olvidarse de declarar los resultados que obtengan. Con esto nos referimos tanto al dinero que se ha invertido como al que se ha ganado o al que se ha perdido.

  • Las ganancias que se han obtenido con los bitcoins se deben incluir en la declaración del IRPF.

  • Otro dato relativo a la fiscalidad de este tipo de criptomoneda es que al comprar o vender bitcoin, y al obtener algún tipo de beneficio con la misma se tiene que incluir como si se tratase de pérdidas y ganancias patrimoniales.

  • Cuando lo que haya sucedido es que la persona que ha invertido en bitcoins ha perdido dinero lo que deberá hacer es tributarlas como si de una acción se tratase.

  • Si se da la circunstancia de que se procede a cambiar de esa criptomoneda a otra de las muchas de las que existen, sería necesario pagar impuestos por las ganancias que se hayan obtenido con esa acción, pues se habrá producido una modificación del patrimonio.

  • Eso sí, hay que saber que mientras se mantengan los bitcoins en el monedero virtual existente sin hacer uso de las mismas, teóricamente la persona que los posea no tendrá que hacerle frente a ningún tipo de impuestos.