En el mes de mayo de este año la Agencia Tributaria comenzó a enviar cartas a pymes y autónomos en las que se pretendía estimular el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias, para lo cual aportaba datos detallados sobre las cantidades de dinero que cada contribuyente tiene en sus cuentas bancarias, y lo que se esperaba que fuesen sus ingresos atendiendo a la media del sector en el que se encuentra cada una de esas empresas. Al mismo tiempo se les recordaba a quienes recibieron esas cartas que tan solo se les informaba para conseguir el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias.

Aunque las cartas, efectivamente, eran solo informativas, recibieron numerosas críticas debido a que la impresión de quienes eran destinatarios de las mismas pues se los situaba en el terreno de los defraudadores utilizando argumentos como que los márgenes brutos, o netos, de sus empresas se distanciaban en exceso de la media de su sector, o sus cobros por tarjeta podían ser muy superiores a la media.

En las argumentaciones en contra de estas cartas se mencionó que no tenía sentido comparar negocios que se pueden encontrar en pequeños pueblos con otros localizados en grandes ciudades, y sin atender a la idiosincrasia propia de las empresas que pueden ser gestionadas de muy diferente manera, como negocios familiares que no aspiran a la expansión con otros que buscan el crecimiento constante.

Qué ha sucedido tras recibir las cartas donde se mencionaban los indicios de riesgo fiscal

Tras recibir las cartas el siguiente paso que solo afectó a algunos contribuyentes es que recibieron la visita presencial de personal de Hacienda para solicitarles más información, tras lo cual se pusieron en marcha inspecciones en aquellos casos en los que se detectaron mayores incoherencias en los datos.

Las recientes inspecciones con orden judicial y el registro del hogar de empresarios

Hace un par de meses mencionábamos que los inspectores de Hacienda se estaban presentando, aunque solo en algunos casos, con una orden judicial para agilizar los registros de ciertas empresas. Esto se estaba produciendo en sectores como los comercios de compra/venta de oro, farmacias, consultas médicas… Pues bien, en la actualidad se espera que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre la entrada y registro del hogar de un empresario que declaraba unos ingresos muy inferiores a los de otras empresas de su sector. Para más información se puede consultar el siguiente artículo: el Supremo dirá si el fisco puede registrar el hogar de un empresario por ingresar poco.

Más avisos por las criptomonedas, rentas en el exterior y alquiler de viviendas

La campaña continua para detectar el fraude llevó esta año al envío de más cartas a contribuyentes, entre ellas 14.700 a quienes han realizado alguna operación con criptomonedas, información que tiene su origen en la Oficina Nacional de investigación del fraude. En cuanto a los avisos por el alquiler de viviendas, ya sean para uso turístico o de cualquier otro tipo ascenderá este año a unos 700.000. Quienes reciben rentas del extranjero sumarán 2.170.000 nuevos avisos. Para más información se puede consultar la página de la Agencia Tributaria sobre rentas obtenidas en el extranjero.

Declarar pocos ingresos no es garantía frente a las inspecciones de Hacienda

Como estamos viendo en las noticias que se van sucediendo durante este año, Hacienda se está fijando en las empresas que declaran pocos ingresos en comparación de otras de su mismo sector. Sobre todo cuando hay ciertos datos que pueden ser indicio de fraude fiscal, como declarar pocos cobros en metálico en sectores en los que puede ser lo más habitual, y al mismo tiempo asociar al pago con tarjeta la mayoría de los cobros.

Hacienda cada vez le da más importancia a datos comparativos, y además, está accediendo a una ingente cantidad de información sobre cuentas en el extranjero. Gracias a esto se está incrementando la recaudación en su lucha contra el fraude fiscal.