Gestionar una empresa adecuadamente requiere no solo estar al día de la legislación vigente sino también conocerla en profundidad para poder ajustarse a la misma y a todas las ventajas que esta puede llegar a ofrecer. Una serie de medidas que, además, se pueden disfrutar plenamente si se cuenta con la ayuda de una asesoría fiscal como la nuestra, Cepresa.

En este artículo queremos darte a conocer una interesante alternativa fiscal que responde al nombre de leasing.

Bajo ese término, que es un anglicismo, lo que se encuentra es una manera de adquirir activos. En concreto, se trata de la financiación del activo de una empresa a través de lo que sería un contrato de arrendamiento. De esta manera, lo que se establece es que una sociedad de alquiler-venta consigue cobrar un canon de tipo periódico al tiempo que brinda la posibilidad de comprar el activo  pasado un plazo de tiempo concreto.

Una medida que le da la posibilidad a la compañía de poder comenzar a producir sin que requiera acometer grandes inversiones en lo que es capital fijo. De ahí que, en muchos casos, se recomiende a las compañías que se decanten por el leasing en lugar de solicitar un préstamo para poder adquirir nuevos activos.

Partiendo de todo esto, posiblemente habrá quienes consideren que es una buena alternativa para su empresa. En ese caso, lo que deben hacer es seguir leyendo. ¿Por qué? Porque, a continuación, vamos a exponer las principales ventajas y desventajas que, como alternativa fiscal, posee el mencionado leasing.

Ventajas

En primer lugar, nos vamos a centrar en cuáles son los aspectos positivos que trae consigo recurrir a esa manera de adquirir activos de cara a la fiscalidad. En concreto, entre los más significativos se hallan los siguientes:

  • Desde ese punto de vista fiscal, hay que saber que existe en estos momentos un régimen que da la posibilidad de amortizar los activos de una manera mucho más rápida.

  • No menos importante es saber que el leasing da la posibilidad de que, de forma anual, se pueda deducir como gasto lo que viene a ser su capital. Eso sí, tiene un límite. Este viene a ser del doble de la amortización en cuestión.

  • Por supuesto, dentro de este conjunto de ventajas no hay que pasar por alto otra realmente interesante también. Nos estamos refiriendo a una que viene a afectar de manera directa a las empresas que facturaron en el ejercicio anterior menos de 10 millones de euros. En estos casos, dichas pequeñas compañías tendrán un límite diferente con respecto al leasing y a la deducción. Exactamente ese límite aumentará con respecto a lo expuesto en el punto anterior. En ellas ese tope será del triple de la amortización.

Inconvenientes

Para poder decantarse por la utilización del leasing a nivel fiscal, es importante que la empresa en cuestión tome la decisión sabiendo no solo sus aspectos a favor sino también los que tiene en contra. Por eso, ahora vamos a exponer los inconvenientes que se consideran más reseñables. Toma nota:

  • Las empresas pequeñas tienen alternativas mucho más rápidas para amortizar los nuevos activos. De ahí que no sea necesario que tengan que recurrir al leasing. Y es que pueden tener otras alternativas realmente más interesantes como, por ejemplo, lo que se da en llamar la amortización acelerada de pymes.

  • Se considera que este tipo de adquisición de activos no es la mejor opción a nivel fiscal si el coeficiente de la amortización es muy elevado.

  • Además se determina que el leasing tampoco debe ser la mejor herramienta cuando su plazo es demasiado largo.

Estos son los aspectos más importantes que hay que tener en cuenta a la hora de decidir si, en lugar de un préstamo, se va a optar por el leasing para poder adquirir nuevos activos. En base a sopesar las ventajas y los inconvenientes que esa acción trae consigo es como se podrá tomar la decisión más certera.