Después de pensarlo mucho y de haber barajado distintas opciones, habéis llegado a la conclusión de que queréis poner en marcha una empresa familiar. Puede ser un proyecto muy interesante pues en las familias se pueden dar una serie de circunstancias que sumen a favor de la puesta en marcha de una empresa.

Ahora bien, antes de poner en marcha la empresa lo más acertado es informarse, pues una asesoría como la nuestra, Cepresa, tiene una experiencia de años en los que hemos conocido casos similares, y esto puede ser de ayuda para evitar caer en errores en los que cayeron otras empresas. Si estás interesado en crear una empresa familiar, sigue leyendo y toma nota:

Aspectos principales

Lo primero es ser conscientes de una serie de aspectos de primer orden fundamentales para poder conseguir esa empresa que se ha tomado la decisión de crear. Nos estamos refiriendo a cuestiones tales como estas:

  • Es vital que esa empresa no sea únicamente una sociedad civil de personas sino que tenga unos marcados objetivos de tipo mercantil.

  • De la misma manera, tendrá que disponer de una estructura perfectamente organizada.

  • No menos relevante es que en los integrantes de esta empresa van a tener que comprometerse por completo con el proyecto. De ahí que deban implicarse absolutamente, comportarse como profesionales y ser disciplinados y tener claro que habrá que respetar las “parcelas” de cada uno de sus integrantes.

  • Es imprescindible fijarse unos objetivos y metas a alcanzar para así orientar las acciones a conseguir esos resultados.

  • Por supuesto, es necesario e imprescindible mantener la buena armonía dentro de la familia y su correspondiente cohesión. Y es que de eso dependerá que la empresa vaya por buen camino, se asiente y tenga una marcada solidez que será vital para que se mantenga y vaya creciendo. No obstante, también será importante que se marquen muy bien las diferencias entre lo que son los negocios y lo que es la familia.

  • Aunque sea una cuestión a largo plazo, tenemos que mencionar que, desde el primer momento, hay que tener en mente el hecho de que será necesario ir capacitando a las generaciones más jóvenes de la familia para que luego puedan tomar sus riendas.

Claves de la puesta en marcha

Una vez que se han tenido en cuenta todos estos aspectos para montar una empresa familiar, hay que ser conscientes de otras cuestiones esenciales al respecto. Se trata de aspectos como los siguientes:

  • Las empresas familiares tienen ventajas fiscales en cuanto al Impuesto de sucesiones y donaciones así como al Impuesto sobre el Patrimonio.

  • Para poder conseguir que esa empresa sea un éxito y no un fracaso desde el primer momento es imprescindible no solo que se vaya a dedicar a una actividad que guste a sus integrantes y que, además, uno o varios de esos tengan experiencia sobre la misma. Es decir, que conozcan el negocio.

  • Es importante que se establezca qué papel ocupará cada uno dentro de la empresa. Las funciones y labores que cada familiar tenga encomendadas deben establecerse en base a su experiencia, a sus habilidades, a su titulación y formación…

  • Hay que proceder a fijar una exhaustiva política de ventas, cobros y créditos que será vital a la hora de gestionar la empresa.

  • Ni que decir tiene que debe crearse, con ayuda de expertos en la materia, un plan de empresa. En este se organizarán las ideas respecto a la misma.

  • Una vez que se cuenta con ese plan de empresa habrá que tener claro cuánto dinero se necesita para ponerla en marcha y con cuánto capital se posee. De esta manera, se puede llegar al punto de saber que se necesita financiación. Y es ahí donde habría que barajar las distintas posibilidades que existen para lograrla y apostar por la más idónea.

  • Será imprescindible realizar un listado de proveedores competentes, profesionales, serios y comprometidos que desempeñarán una función importante para el negocio.

  • También habrá que contar con el respaldo de una asesoría que, entre otras cosas, va a ayudar a acometer los trámites necesarios para su puesta en marcha. No solo eso, además puede contribuir a darle forma a la estructura e incluso a dar cuenta de las ayudas y subvenciones a las que se puede acoger.

Como última recomendación, un poco al margen de las anteriores, deberíamos de mencionar que, si bien la confianza que puede existir entre los miembros de una familia, y la entrega al trabajo siendo conscientes de que se esfuerzan por el bien común de todos, son puntos a favor, esto puede conducir a que se acepten mal las críticas al pensar que siendo todos familiares están todos al mismo nivel, y cada miembro intente imponer sus criterios. Esto sería un error a evitar. Desde el primer momento se debe de establecer una jerarquía que debe de respetarse, y también desde el primer momento debe de quedar claro que la manera de guiarse dentro de la empresa debe de perseguir siempre el bien de la propia empresa.